La historia de Henry

Henry, el 5º de seis hermanos, era natural de Concordia (aldea indígena de la profundidad amazónica, colindando con Brasil) por lo que para llegar al hospital en Lima que podría tratarle el tumor que tenía en el pulmón derecho, tuvo que viajar con sus padres 4  días en barca por los ríos amazónicos hasta llegar a Iquitos, la última ciudad donde puede aterrizar un avión antes de perderse en la jungla.  Desde allí, el niño aún tuvo que volar a Lima a más de 1000km de distancia.

Lo conocimos a través de la Casa Ronald Mc Donald de Lima, donde nos pidieron que nos hiciéramos cargo de su manutención. Sin embargo, una vez conocido su caso, decidimos volcarnos con él más allá de su alimentación puesto que sus necesidades médicas eran de suma importancia. Esta es su historia:

Cuando les conocimos, el padre de Henry nos contó que había dispuesto de un seguro que permitía que su hijo fuera operado pero que dejó de optar a él por perder el trabajo ( los seguros públicos “más o menos” aceptables que existen en Perú solo se pueden solicitar si se está trabajando) La decisión de viajar y permanecer junto a su hijo en los momentos más duros tuvo consecuencias drásticas: Le despidieron de su trabajo y por lo tanto quedó también sin seguro y su hijo perdió la posibilidad de ser operado e incluso se comunicó que sería retirado del hospital.

Cuando nuestro equipo conoció el caso, inició los trámites administrativos para conseguir que se reactivase la vigencia del seguro. Estos trámites son lentos y complejos dado el grado de documentos y citas a conseguir y requiere de un alto grado de conocimientos médico-administrativos.

Tras mucho esfuerzo conseguimos reactivar el seguro hasta después del  verano. Pero durante todo este tiempo el tumor creció hasta imposibilitar su  operación. Así fueron las cosas.

Gracias a la reactivación del seguro de su padre,  
Henry recibió un tratamiento adecuado para intentar que el tumor remitiera a parámetros donde sí pudiera ser operado, pero por desgracia no pudimos hacer nada contra la agresividad y desarrollo natural de la tumoración y no pudo pasar por quirófano. Con tan solo 11 añitos, Henry nos dijo adiós.

Este es solo un ejemplo más de cómo la pobreza puede agravar la enfermedad hasta hacerla mortal.  Si su padre hubiese tenido seguro, seguramente estaríamos contando otro final. Si hubiésemos tenido más capacidad, quizás hubiésemos contactado con la familia antes. La impotencia nos hace pensar en multitud de "qué hubiera sido si”, que en realidad de nada sirven.  Lo que tenemos claro es que continuaremos haciendo todo lo que esté en nuestra mano. Con tu ayuda seremos cada vez más capaces.